Los Romanos

Desde el siglo I a. de J.C., la vestimenta principal de los romanos fue la toga, tanto para las mujeres como para los hombres. Mas tarde; la prenda femenina se llamó palla. La toga era semejante al himation griego, pero más amplia, y media unos 2,5 metros de ancho por 5,2 de largo. Se disponía sobre el cuerpo formando pliegues; un extremo se colocaba sobre el pecho y, atravesando por encima del hombro izquierdo, rodeaba la espalda, volvía hacia adelante pasando por debajo del brazo derecho, de allí tornaba otra vez sobre el hombro izquierdo y se ataba a la espalda. La toga de los senadores era blanca, con franjas de color púrpura. Los emperadores vestían una túnica bordada en oro y una toga bordeada de púrpura.


Desde sus orígenes, Roma luchó contra los pueblos vecinos y fue extendiendo paulatinamente sus dominios, hasta organizar el imperio más grande de la antigüedad. Para ello necesito contar con un buen ejercito. La unidad militar se llamaba legión, que equivalía al recluta o llamado a las armas; de allí el nombre de legionario dado a los soldados. Estos llevaban coraza, casco, escudo, perneras lanza o pilo y una espada corta llamada gladius. La primitiva coraza de bronce macizo fue sustituida por otra mas ligera - la loriga - , formada por pequeñas laminas de metal. Los soldados romanos, llevaban consigo todo lo necesario para subsistir, tanto las armas como los utensilios de cocina y su provisión de trigo para 15 días. Se los llamaba entonces impeditus (impedidos).Cuando iban a la batalla, dejaban sus bultos y eran expeditus, es decir listos para combatir. Cada legión portaba sus insignias particulares, que consistían en largas picas llenas de adornos y coronadas con la figura del águila.

Entre los antiguos romanos los gladiadores, eran por lo general, prisioneros, esclavos o condenados a muerte que combatían entre si o contra animales feroces en espectáculos que atraían a gran multitud en los anfiteatros. Esa costumbre data del siglo II antes de J.C., pero se hizo muy popular en época de los emperadores. Los romanos distinguían a los gladiadores por sus armas y su manera de combatir. Así estaban los mir millones, que tenían un casco con una pieza de metal que cubría totalmente la cara y podía levantarse; los reciarios, que llevaban un tridente y una red con la que trataban de envolver la cabeza del adversario; los traces armados con escudo redondo y puñal; los secutores, con escudo y puñal, adversarios tradicionales de los reciarios. También había gladiadores que combatían a caballo. Cuando un gladiador era vencido, solo podía salvar la vida si así lo decidía el emperador o el pueblo.