Los Holandeses

A fines de la Edad Media y comienzo de la Edad Moderna, los países bajos estuvieron sometidos a las influencias francesa, alemana y más tarde, española. En el siglo XIV, mientras Inglaterra y Francia se debilitaban tras la larga guerra de los Cien Años. Los Países Bajos adelantaron mucho en la fabricación de tejidos de lana, hilo, seda y algodón. A fines de los siglos XIII y XIV, la túnica se acortó hasta media pierna y se sujetaba con un cinturón. La prenda más común de abrigo para las distintas clases sociales era un sobretodo corto, pero los nobles usaban una capa amplia que les llegaba hasta los muslos y que iba forrada con pieles o con telas finas y bordados. Las calzas eran largas y estrechas; sobre ellas, unos calzones amplios con acuchillados de seda. La camisa era de hilo blanco con una amplia gorguera que sobresalía del jubón o chaqueta. El sombrero más característico era de fieltro con copa alta y con adorno de cintas y alguna joya. El calzado era de cuero suave y cubría completamente el empeine.

A principios del siglo XVI, por influencia de la moda italiana, dejó de usarse el traje ceñido para dar paso, en cambio, al ancho. Los hombres adoptaron los calzones amplios, con cuchilladas forradas de seda. El jubón de escote cuadrado se rasgaba por pecho y espalda, horizontal y perpendicularmente, y las aberturas se rellenaban de seda de colores. Las mangas se acuchillaban de la misma manera en hombros y codos, y se ponían faldetas postizas que llegaban hasta las rodillas. El cabello se llevaba cortado por la frente en línea recta y cubierto con una toca ancha. El traje femenino era abierto en el pecho, y las aberturas se cubrían con colores: las mangas estaban llenas de adornos; el borde del escote, guarnecido con un bordado. En la segunda mitad del siglo XVI, a las alegres modas con sus colores y cuchilladas sucedieron otras de origen español, más rígidas y severas, y de tintas oscuras. Las mangas se hicieron más estrechas y con pespuntes formando dibujos muy originales y variados.