Los Bizantinos

Se llamo Imperio bizantino al Imperio Romano de Oriente creado a la muerte de Teodosio en el año 395, cuando el antiguo Imperio Romano, lo dividió en dos partes entre sus hijos Arcadio y Honorio, correspondiéndole al primero la región oriental. Este imperio duró hasta el año 1.453, cuando su capital, Constantinopla, cayó en poder de los turcos. El periodo más brillante de tan largo imperio fue el del emperador Justiniano, en el siglo VI. En esa época se importo de china la cría del gusano de seda, pues dos monjes - con el apoyo real - introdujeron, ocultos en una caña de bambú, huevos de gusano de seda y semilla de morera, planta con la que se alimentan los gusanos. La indumentaria real tenia influencias grecolatinas y magnificencia oriental. Tanto los hombres como las mujeres vestían túnicas de seda, damasco, brocado y otras telas suntuosas, ceñidas con anchos cinturones de cuero, muy trabajados. Sobre la túnica usaban una capa de forma semicircular, y sobre el costado izquierdo se colocaban una insignia o clavus. Las mujeres lucían vistosas joyas con piedras preciosas.

El Imperio Bizantino duro poco mas de diez siglos y, naturalmente, en tan largo periodo de debió defender muchas veces sus fronteras amenazadas por otros pueblos. En el orden interno eran frecuentes las intrigas palaciegas y rebeliones. De allí la necesidad de contar con un fuerte ejercito, y para formarlo se recurrió casi siempre a tropas mercenarias. Los soldados usaban una coraza de metal hasta la cintura con caídas de cuero. Los jefes principales llevaban una rica capa semicircular, sostenida por el clavus o insignia de dignatarios. El calzado era de cuero suave, y las calzas de seda labrada. La espada fue alargándose y los escudos adoptaron una forma ojival muy característica. Los soldados usaban una túnica corta y protegían su cabeza con cascos lisos de metal, escudo y espada. Algunos cuerpos eran muy hábiles en el manejo de las lanzas. Cada escudaron tenia su estandarte con diversas insignias, pero en la mayoría aparecían símbolos cristianos.

La civilización bizantina dio el primer paso para adaptar la vestimenta a las líneas naturales del cuerpo, ya que en la antigüedad era muy holgada. El atuendo masculino y femenino estaba constituido por tres prendas: la túnica, que alcanzaba la rodilla en los hombres y el tobillo en las mujeres, la dalmática, o capa de algodón o lana según las estaciones, larga y recta pero plegable, y otra especie de echarpe de seda recta echada sobre los hombros y recogida en el lado derecho con un broche. Las damas de la corte usaban túnicas de sedas ricas y sedas labradas. Recogían su cabellera con una cofia de seda o una red de perlas, costumbre que se adopto luego en el resto de Europa.

En las joyas usaban mucho las perlas que combinaban con diamantes y otras piedras preciosas. El traje sacerdotal era parecido al de los laicos, pero la túnica talar era blanca. Sobre ella colgaban la casulla, con una cruz bordada en la parte posterior. Los obispos usaban una larga banda blanca con una cruz negra.