Los Árabes

A principios del siglo VIII los árabes invadieron España y allí permanecieron hasta fines del siglo XV, en que fueron expulsados tras cientos de años de lucha. En la península ibérica los musulmanes recibieron el nombre de moros, y su influencia en la cultura fue notable, ya que, a manera de puente, vinculaban las antiguas civilizaciones de Oriente con las de Occidente. Su vestimenta era sencilla y voluminosa, de pura lana, y destinada principalmente a protegerles del calor excesivo. Llevaban dos túnicas: una larga y recta, que les llegaba hasta los tobillos y carecía de mangas, y otra más amplia, que tenía largas mangas flotantes. Un cinturón de cuero recogía la túnica exterior. Cubrían la cabeza con una caperuza que estaba adherida a la túnica exterior y que se conoce con el nombre de albornoz. Tanto los hombres como las mujeres vestían pantalones. Los personajes distinguidos usaban telas suntuosas, como sedas, damascos, brocados, etc. El tocado característico era el turbante, arrollado de diversas maneras.