Siglo XVII

Durante Felipe III, jubones cortos de nesgas y alargados, con mangas ajustadas; coletos de ante, ropilla, casaca o sayuelo, calzones o medias.
Altos cuellos bordados, gorgueras y cuellos de encaje, que se substituyen por una golilla lisa.
Los franceses usan chaquetas con faldas adornadas hasta las rodillas, jubón corto y tufos, gorras con cintillos y sombreros de cubilete con anchas alas.
Al final del siglo surgen las pelucas.
Zapatos de punta roma con orejas, hebillas o lazos y zapatos o botas altas, que mas tarde llevan tacón alto con un gran lazo.

El traje femenino se transforma escasamente. Con Felipe IV, los verdugados se amplían voluminosamente.
Saya entera. Jubones o corpiños descotados. Mangas amplias. Joyeles y encajes. Al influir la moda francesa, reducen la falda su amplitud y las mangas son con festón o largas y abiertas. Casacas, cuello alto y guantes.
Melena con raya al lado. Tirabuzones, lazos y joyas.

Chaperoncillo de terciopelo con una pluma. Toca de terciopelo con joyas y plumas o sujeta a la frente.
Gorrito o caperuza, mantos, grandes velos.
Zapatos o chapines de punta achatada, que luego se estrechan y tacón alto.