Siglo XV

En este ocaso de la Edad Media la vestimenta de los hombres pierde prestancia y acentúa su parquedad o exagera su afectación.
Continua usándose el jubón, aunque mas pequeño y con corpiño o guarda cuerpo, corto y ceñido. Mangas abultadas cerca del hombro y calzas ajustadas, que se prolongan hasta la cintura. Goneles, sayos, hopalandas(hopa) y dalmáticas, tabardos , zamarras y balandranes. Capas y mantos.

El peinado con melena y flequillo. Birretes con joyas y plumas. Bonetes, chapeles y cramañolas.
El calzado de punta algo afilada. Borceguíes , escarpines, botinas altas y pantuflas.

Los zapatos de terciopelo.
Las mujeres usan trajes de embudo con larga cola, talle alto bajo los senos y mangas largas y ajustadas, acuchilladas o rasgadas por la parte superior. Hacia finales del periodo se exageran con postizos las caderas apuntando los miriñaques (prenda interior femenina de tela rígida o muy almidonada armada con aros, que daba vuelo a las faldas).
Los cinturones anchos, jubones escotados y amplias hopalandas(hopa) de cuello cerrado.

Los tocados algo extravagantes en forma de corazón, mariposa, etc.
El cabello partido en raya y recogido sobre la nuca. Escofiones rellenos de diversas formas, bifurcados en dos o tres partes.

Cucuruchos con una viserilla frontal y velo o cofia que cae hasta cerca del suelo.